Fundación y primeros años

La andadura de la Cofradía comienza en septiembre de 1993, cuando una comisión gestora encabezada por D. Antonio Viñayo, el entonces Abad de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, realizó los Estatutos de la Asociación, para ser aprobados con la firma de D. Antonio Vilaplana Molina, Obispo de León, el 8 de marzo de 1994.

La primera Estación de Penitencia de la Sacramental tuvo lugar el Sábado de Pasión del año 1995, de la mano del primer Hermano Mayor, D. Eulogio Blanco Fernández; desde esta primera procesión hasta la actualidad, la Cofradía tiene el honor y el privilegio de lucir en su Cortejo Procesional dos elementos únicos en la Semana Santa de esta ciudad: el tintinábulo y la umbela, elementos ligados a la dignidad de la Real Basílica, que se otorgan por concesión papal. Su sentido simbólico es claro: proteger a los fieles de las inclemencias espirituales y llamar a la escucha de la palabra.

La Cofradía rompió con el canon clásico de la Semana Santa de la ciudad de León: utilizaron capirotes más altos de lo común (de 1 metro de alto exactamente) y llevaron a cabo el voto de silencio de forma muy rigurosa, aunque lo más llamativo fue la utilización de cambios de ritmo en la puja y su peculiar forma de pujar los pasos, utilizando los dos hombros en vez de uno, no como se había hecho tradicionalmente en las demás Cofradías de la ciudad.

Primeras imágenes procesionales

En esta primera salida procesional, la Cofradía contaba con el paso de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza, obra de Melchor Gutiérrez, y poco después, de la mano del mismo autor, la imagen mariana de la Virgen de los Reyes se añade al Cortejo Procesional; dicha Virgen fue sustituida en el año 2004 por la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, también bajo palio, que fue tallada por Miguel Bejarano y donada íntegramente a la Cofradía por una Hermana.

Aquel primer año, la Banda del Santísimo Cristo de la Victoria, fundada el mismo año que la Asociación Isidoriana, fue la encargada de poner los sones al Cortejo, tradición que continúa hoy en día. Tal fue la unión entre la Banda y la Cofradía que todos los componentes de la formación fueron nombrados Hermanos Honorarios de la Penitencial.
El año 2003 procesiona por primera vez la imagen titular de la Cofradía, María Santísima de la Piedad, Amparo de los Leoneses, también llamada la Virgen del Milagro, cedida por el Cabildo Isidoriano, lo que enriqueció en gran medida el valor del Cortejo Procesional.

Primeras imágenes procesionales

En el año 2009, la Cofradía aborda un nuevo proyecto y, en marzo de 2011, se presenta, bendice y corona con potencias la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza Cautivo ante Anás en la S.I. Catedral. La imagen de Cristo pertenece a un conjunto escultórico que representa el pasaje de la Biblia en el que Jesús es interrogado por el Sacerdote Anás y golpeado por su criado Malco.

El Sábado Santo del año 2019 se realiza por primera vez el Solemne y Piadoso Vialucis, en el que procesiona la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza, talla alegórica que representa el momento de la Resurrección de Cristo. Esta imagen pasa a procesionar solamente el Sábado Santo en dicho acto que tiene lugar tras la Vigilia Pascual de la Real Basílica Colegiata.

"Cofradía, disciplina, silencio, penitencia y Esperanza” son las palabras sobre las que recae el espíritu de esta Cofradía.